Diario Patria
ECONOMÍA

El Banco de España avisa a Bruselas de que los 38.000 millones no han tenido un impacto “significativo”



Finaliza una semana clave para el Gobierno en materia también de fondos UE, con la visita del comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni. En el evento celebrado el jueves por la Comisión Europa en España, al que asistieron representantes de los ejecutivos nacional y comunitario, se destacaron las bondades del Mecanismo de Recuperación puesto en marcha hace ya tres años, con nuestro país como primer receptor del dinero europeo. Sin embargo, también hubo alguna crítica que no pasó desapercibida, y partió del Banco de España.

Tras una lluvia de halagos a la gestión y el buen hacer del Gobierno con los fondos UE que ha recibido hasta ahora España, cerca de 38.000 millones de euros, la subgobernadora del BdE, Margarita Delgado, comentó que si bien en la institución han estimado un potencial impacto del Plan de Recuperación al que está asociado este dinero de dos puntos porcentuales del PIB, también denunció que “la inversión en bienes de equipo sigue cayendo en España” y añadió: “todavía no hemos visto un impacto significativo” de los fondos UE.

Esta misma semana el Banco de España publicó sus previsiones económicas, acompañadas de una encuesta a las empresas que refleja que sólo un 15% de las empresas que hay en España han aumentado su inversión este trimestre. Son cinco puntos menos que en el trimestre pasado, cuando la Contabilidad Nacional publicada por el INE ya reflejó una caída del 2% en la formación bruta de capital fijo, lo que ha disparado las alarmas de los economistas.

También destacó que el dinero europeo está llegando más rápidamente a las grandes empresas y sería conveniente que llegara las pequeñas, lo que contribuiría a un mayor crecimiento e impacto a largo plazo en la economía. Estas ideas las reforzó Francisco Vidal, director de economía y políticas sectoriales de Cepyme, también presente en la mesa. “El 28% de las pymes creen que los fondos UE no tendrán mucho efecto y otro 42% creen que tendrán muy poco efecto. El 53% considera que no podrá acceder a ellos“, aseguró.

Calificó de “farragosas” algunas convocatorias, lo que dificulta el acceso a las pymes más allá del éxito de programas concretos como el del Kit Digital. Apoyó también a la subgobernadora en el “punto débil” de la inversión empresarial, que está aún un 5% por debajo del nivel prepandemia. “Me preocupa el patrón de crecimiento respecto a 2019”, remarcó Vidal, ante los representantes de la Comisión Europea que estaban presentes en la sala.

El Banco de España choca con la versión del Gobierno

En la mesa redonda del evento participaban también, entre otros, el secretario de Estado de Economía, Israel Arroyo, y la secretaria general de la Comisión Europea responsable de la ejecución de los fondos UE, Céline Gauer. Las palabras de la subgobernadora del BdE y el director de Cepyme despertaron una reacción inmediata en el Gobierno: “Los datos no muestran que el Plan esté teniendo dificultades para llegar a las pymes, el 43% de los fondos a ido a pequeñas y medianas empresas, otra cosa es la percepción subjetiva“, dijo Arroyo.

“Tenemos un país con más de un millón de pymes y lógicamente la amplísima mayoría no recibirá fondos europeos, pero, de lo ejecutado, una gran cantidad ha ido a pymes y el Kit Digital es una parte muy pequeña”, añadió el secretario de Estado de Economía. Asimismo, aseguró que “los fondos que llegan a las empresas se están traduciendo en un aumento en inversión en bienes de equipo, pero en proporción sobre la economía no es tan grande”.

Esto provocó que la subgobernadora del Banco de España, poco después, matizara sus palabras. “Se ve claramente una caída de la inversión, pero es cierto que las empresas que han recibido más fondos UE han aumentado su inversión respecto a los niveles anteriores a 2019, más de lo que se esperaría dado su sector y tamaño. No obstante, todavía a nivel agregado no se observa el crecimiento de la inversión, es posible que haya un decalaje entre el ritmo de recuperación del PIB y de la inversión en bienes de equipo, quería matizar esas afirmaciones“, añadió.

La representante de la Comisión Europea en la mesa, Céline Gauer, opinó que “el debate sobre las pymes y grandes empresas no es tanto la cuestión” y aseguró que “el Plan de Recuperación invierte en los sectores adecuados, como por ejemplo el chip”. No obstante, a largo plazo, mencionó algunos elementos “importantes para la competitividad del país”: las reformas, la mejora de la burocracia, la inversión en competencias para repartir los fondos UE, y el acceso a la financiación.

El Gobierno retrasa la recepción de fondos UE

El Gobierno acumula un retraso de casi un año en la recepción de fondos UE. El último pago, el cuarto por 10.000 millones, se solicitó en diciembre, medio año después de lo que debía, porque la convocatoria electoral torpedeó el cumplimiento de reformas e inversiones que se debían cumplir para recibir el desembolso. Cuando finalmente solicitó el pago a finales de año, se dieron por cumplidos todos los hitos, pese a que al menos uno de ellos (y uno de los más relevantes) no lo estaba: la aprobación de la reforma del subsidio por desempleo.

El Ejecutivo asumía su aprobación en el Congreso unas semanas después, en enero, pero Podemos lo tumbó como ‘castigo’ a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Al haberse pedido ya el desembolso, el reloj empezaba a correr y la Comisión Europea tenía dos meses para analizar si todos y cada uno de los hitos asociados al pago de los 10.000 millones estaban cumplidos. Se dio un mes más, hasta el 20 de marzo, pero aún así la reforma no ha logrado salir adelante.

Por esa razón, la Comisión tendría que haber ’embargado’ el dinero correspondiente al hito incumplido, el de la reforma del subsidio por desempleo, una penalización que el Gobierno quería evitar y que podría alcanzar los 900 millones de euros, prácticamente un 10% de la totalidad del cuarto pago.

La otra opción que tenía el Gobierno es, como finalmente ha ocurrido, negociar con Bruselas un retraso adicional de la evaluación del cuarto pago, más allá del 20 de marzoEl reglamento marca que “si surgen circunstancias excepcionales, la adopción de la decisión por la que se autorice el desembolso podrá aplazarse hasta tres meses”. Y ese es el plazo que finalmente han acordado las dos partes. Es decir, aplazar la evaluación de Bruselas y consiguiente recepción de los 10.000 millones hasta el 20 de mayo.

En todo caso, si finalmente el Gobierno no logra sacar adelante en estos dos meses la reforma del subsidio por desempleo, el Gobierno se verá abocado a un pago parcial, es decir, recibirá el 90% del dinero y dispondrá de seis meses para subsanar el citado incumplimiento.

Si en ese plazo no da prueba del cumplimiento, la Comisión tendría unas semanas para ponerse en contacto de nuevo con el Gobierno y le daría un mes adicional para demostrar que sí se ha cumplido. Finalmente, si eso no pasa, valoraría ya la suspensión definitiva del pago. En definitiva, el Gobierno cuenta con casi diez meses adicionales de plazo (los dos meses que se han dado ahora más seis meses en caso de no lograr sacarla adelante más alrededor de otros dos meses si tras ese periodo se sigue sin cumplir).

Una información de Vozpópuli

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